A Travellerspoint blog

Templos de Angkor

Maravillas del Imperio Jemer

overcast 30 °C
View Vuelta al mundo on gacela's travel map.

La última parada en mi recorrido por el mundo no pudo ser más gratificante. Me había dejado para el final uno de los lugares más espectaculares del planeta: los templos de Angkor. La gente me pregunta muchas veces si después de tantos años viajando, me siguen emocionando los sitios que visito. La respuesta es sí, especialmente si se trata de templos de mil años de antigüedad, algunos de los cuales parecen haber sido engullidos por la selva tropical que los rodea.

Angkor_Wat-038.jpgTa_Prohm-016.jpg

La base de operaciones para visitar los templos de Angkor es una ciudad llamada Siem Reap, que se ha volcado con los millones de visitantes que recibe cada año y ofrece todos los servicios imaginables para satisfacer sus necesidades: restaurantes de todas las categorías, tiendas de souvenirs por doquier, masajes en cada esquina, transporte de todo tipo, spas de lujo,... Así que, aquí me alojé durante los 5 días que estuve explorando la zona.

Antes de adentrarme en el parque arqueológico (patrimonio de la humanidad), no sabía muy bien qué esperar, ya que las hordas de turistas que parecían invadir esta zona de Camboya me echaban un poco para atrás. Me imaginaba dándome codazos con los grupos de japoneses, americanos, chinos, italianos,... para poder acercarme a los templos. Sin embargo, una vez en faena, no me resultó del todo difícil evitar a las multitudes. Al fin y al cabo, el parque ocupa 400 km2 e incluye más de 1.000 templos en diferente estado de conservación. Además, la mayoría de los visitantes van en un tour organizado o contratan un tuk-tuk que les lleva de un templo a otro, siguiendo todos la misma ruta y prácticamente el mismo horario. De manera que yo opté por alquilar una bici y pedalear a mi aire entre las ruinas.

Chapel_of_..ospital-002.jpg Angkor_Thom-001.jpg

El primer día recorrí los 7 kilómetros que separan Siem Reap de la zona arqueológica sólo para darme cuenta en la entrada de que había perdido la llave del candado de la bici por el camino. ¡Maldición! La primera vez que cogía una bicicleta en semanas (estaba muy mal acostumbrada a ir motorizada) y me toca hacer 14 kilómetros extra. A pesar de que el camino era llano, cuando volví estaba casi sin aliento y la verdad es que la boca no dejó de abrírseme al contemplar las maravillas que iban apareciendo ante mis ojos. En la época de máximo esplendor del Imperio Jemer llegaron a vivir un millón de personas en esta región, siendo la mayor metrópoli del mundo cuando en Europa todavía nos encontrábamos en los oscuros años de la Edad Media. Por desgracia, las casas estaban construidas en madera y no queda nada de ellas. La piedra se reservaba para los dioses y gracias a ello se han conservado los templos de Angkor a lo largo de los siglos.

Baphoun-008.jpgBayon-013.jpg

Como era el primer día y no tenía un itinerario fijo, decidí parar sólo en templos que no estuvieran abarrotados y explorar los caminos que se adentraban por la selva. De esta manera, llegué hasta puertas (la de la foto salía en la película de Tomb Raider) y templos en los que había más vegetación que paredes, ya que los esfuerzos restauradores no habían llegado todavía hasta ellos.

East_Gate_..he_Dead-001.jpg Preah_Khan-005.jpg

Me gustó tanto la experiencia de recorrer la zona en bici que repetí hasta 3 veces (todo lo que me permitió mi pase de entrada al parque), aunque en una ocasión sólo fui hasta el templo más representativo, el impresionante Angkor Wat. Rodeado de un inmenso foso de casi 200 metros de ancho, esta ciudad-templo requirió de 300.000 trabajadores para su construcción y es el monumento religioso más grande del mundo. También es el más visitado de la zona, por lo que, aproveché la última hora de la tarde para ir hasta allí y mientras la gente salía, yo entré y pude disfrutar del lugar casi en solitario. Las 3 torres en el centro del complejo son el símbolo nacional de Camboya (están en su bandera y su moneda), aunque me gustaron más desde lejos que una vez que me acerqué a escasos metros. Eso sí, para apreciar los bonitos relieves que decoran paredes, estupas y torres es necesario acercarse.

Angkor_Wat-001.jpgAngkor_Wat-030.jpg

Mis rutas en bici también me permitieron apreciar algo de la vida rural de los habitantes de esta región de Camboya. A pesar de que el turismo es el motor principal de la economía aquí, todavía hay mucha gente que se dedica a la agricultura y los arrozales ocupan la mayoría del espacio disponible entre templos. Los campesinos viven en unos pueblos de casas de madera y calles embarradas sin asfaltar no lejos de Siem Reap, que contrastan con el bullicio y el aire algo europeo de la ciudad.

Campos_de_.._Angkor-004.jpgCampos_de_.._Angkor-003.jpg

La paliza ciclista no se quedó sin recompensa, ya que tuve la suerte de poder explorar algunos sitios absolutamente sola, en los que me sentí como una arqueóloga aventurera en busca de tesoros escondidos, y en otros compartí la emoción de estas ruinas con un puñado escaso de personas. Estos complejos son los que más me gustaron, aunque muchos de ellos apenas tenían unas piedras juntas formando paredes que parecían iban a colapsar en cualquier momento.

Preah_Khan-027.jpg North_Gate..or_Thom-004.jpg

La sensación de ser como Indiana Jones se repitió en numerosos templos, donde las puertas parecía que llevaban al misterioso interior de un árbol o las torcidas columnas me hacían preguntarme cómo era posible que aquello siguiera en pie y, más aún, cómo habían sobrevivido esos bajorrelieves al paso de los siglos.

Ta_Som-007.jpgBanteay_Kdei-009.jpg

La bicicleta tiene sus limitaciones, así que un día contraté un motero para que me llevase a los sitios arqueológicos más lejanos. Fue un día muy intenso y completamente agotador, pero me permitió disfrutar del templo con los bajorrelieves más intrincados de la región, de un templo completamente engullido por la selva y de unas representaciones en el fondo de un río. Muchos consideran a Banteay Srei como el complejo más espectacular de Angkor por la calidad de sus bajorrelieves. Yo no sé si iría tan lejos, pero sí es cierto que se trata de un trabajo en piedra excelente, que todavía impresiona 1.000 años después de su creación.

Banteay_Srei-011.jpgBanteay_Srei-010.jpg

Después de maravillarme con este templo, pusimos rumbo al corazón de la selva, donde se encuentra el lugar conocido como el río de las mil lingas. El paisaje me pareció más impresionante que los relieves tallados en las piedras y en el fondo del río, aunque no dejó de resultarme realmente curioso que a alguien se le ocurriera esculpir figuras en un sitio así.

Kbal_Spean-002.jpgKbal_Spean-015.jpg

Por último, fuimos hasta el templo de Beng Mealea, donde la selva realmente se ha hecho la dueña del lugar. El impresionante sitio está prácticamente en ruinas y el moho invade las piedras y los relieves que quedan en pie (los demás hace tiempo que han sido absorbidos por el entorno). El complejo cuenta con unas pasarelas de madera para recorrer las principales atracciones. Sin embargo, también es posible salirse de esa ruta establecida y trepar por piedras y paredes para explorar otras zonas. La lluvia me fastidió un poco la aventura, pero aún así, me lo pasé genial recorriendo el templo de cabo a rabo.

Beng_Mealea-012.jpgBeng_Mealea-086.jpg

Me hubiese gustado poder disfrutar con más calma de todos y cada uno de los lugares que visité en Angkor, pero, por una vez, mi tiempo era limitado. Así que, tengo que admitir que acabé con un poco de saturación religiosa. Eso no impidió que me pareciera uno de los sitios más impresionantes en los que he estado y, sin duda, una de las mejores maneras de terminar mis aventuras por el mundo.

Phnom_Bakheng.jpgM_s_Terrac..ephants-003.jpg

Los templos de Angkor fueron el último sitio que visité antes de regresar a España y comenzar una nueva etapa de "vida normal". Por lo que este blog está llegando a su fin. Ya sólo me falta resumir estos 3 increíbles años y despedirme, pero eso lo dejo para el próximo post...

Posted by gacela 02:18 Archived in Cambodia Tagged templos

Email this entryFacebookStumbleUpon

Table of contents

Be the first to comment on this entry.

Comments on this blog entry are now closed to non-Travellerspoint members. You can still leave a comment if you are a member of Travellerspoint.

Enter your Travellerspoint login details below

( What's this? )

If you aren't a member of Travellerspoint yet, you can join for free.

Join Travellerspoint